La lateralización es la última etapa evolutiva filogenética del cerebro en sentido absoluto La lateralidad corporal es la preferencia en
razón del uso más frecuente y efectivo de una mitad lateral del cuerpo
frente a la otra. Inevitablemente hemos de referirnos al eje corporal
longitudinal que divide el cuerpo en dos mitades idénticas, en virtud de
las cuales distinguimos dos lados derecho e izquierdo y los miembros
repetidos se distinguen por razón del lado del eje en el que se
encuentran (brazo, pierna, mano, pie... derecho o izquierdo).
Igualmente, el cerebro queda dividido por ese eje en dos mitades o
hemisferios que dada su diversificación de funciones (lateralización)
imponen un funcionamiento lateralmente diferenciado.
Efectivamente, la lateralización es un
proceso dinámico que independientemente tiende a ponernos en relación
con el ambiente; sería pues, una transformación o evolución de la
lateralidad.
La investigación sobre la literalidad
cerebral ha tenido particular relevancia en el estudio de las funciones
referidas al lenguaje, pudiéndose constatar que los dos hemisferios son
funcional y anatómicamente asimétricos. Como resultados de tales
estudios parece deducirse que el hemisferio de derecho se caracteriza
por un tratamiento global y sintético de la información, mientras que el
hemisferio izquierdo lo hace de modo secuencial y analítico. Estos
estudios sitúan la lateralidad corporal, la mayor habilidad de una mano
sobre la otra, en le marco de las asimetrías funcionales del cerebro.
La lateralidad corporal permite la
organización de las referencias espaciales, orientando al propio cuerpo
en el espacio y a los objetos con respecto al propio cuerpo. Facilita
por tanto los procesos de integración perceptiva y la construcción del
esquema corporal.